sábado, 19 de febrero de 2022

RESEÑA DE "LA CHICA DEL TREN" PAULA HAWKINS

 

¿Quién a estas alturas no habrá al menos oído hablar de Paula Hawkins y su "chica del tren"? Esta novela dio mucho de qué hablar y qué leer desde que se publicara allá por 2015. Por ese entonces yo andaba en otras cosas, y no fue hasta hace un par de años que no me llamó la atención en un momento en que necesitaba abrirme a otros géneros, y le tocó al thriller. Ya antes había leído género policíaco, había leído alguna que otra novela de Agatha Christie de la (enorme) colección de mi madre, pero nunca había terminado de engancharme (algún día debería volver a ella aunque sea porque se la debo). Decidí entonces darle una oportunidad a algo un poco más  moderno, por ver un poco qué se había hecho del género, cómo se escribía ahora, y (lo admito)  ya por entonces me había convertido en una especie de gata curiosa en lo que a literatura se refería y me había prometido que se acababan los prejuicios y las reservas, mi lema se convirtió en "si te llama, aunque sea mínimamente, te lo llevas" y es que después de leer la sinopsis no podía quedarme sin saber de qué iba eso. Y por fin, después de unos años de lecturas atrasadas, le tocó el turno, y lo he disfrutado muchísimo. 

No tiene un lenguaje especialmente cuidado o elevado (no es lírica ¿vale?), no es como las novelas que leía de Christie, la historia ni siquiera se centra en la investigación del misterio, no es La carta robada...Paula Hawkins decide en este sentido sorprendernos y cambiar un poco el curso de lo que era la novela negra de investigación mostrándonos la perspectiva de los afectados, cómo viven ellos el misterio, cómo les afecta, pero dar más detalles sería desvelar el misterio. Solo decir que vamos a tener una novela coral en la que los diferentes personajes hablarán en primera persona de sus impresiones, de lo que saben, lo que creen saber, y ¿por qué no? sus propias mentiras y prejuicios, hasta el punto en que un mismo hecho nos parecerá dos distintos, pues cada versión, cada punto de vista,  nos dirá algo absolutamente nuevo y todo se irá construyendo a modo de un rompecabezas en el que pasarás mucho tiempo perdido, pero sin poder dejar de querer saber, necesitarás más detalles.

De este modo, la historia puede resultar al principio algo confusa, pues no sabes quién es quién ni qué  relación tiene un personaje con el anterior, además de que el orden de los hechos, escritos a modo de diario, no es necesariamente cronológico, y debemos estar muy atentos a las fechas en las que se cuenta cada capítulo, pues nos iremos dando cuenta de que puede que haya más de un tiempo en el libro (y no debo decir más), pero sí advertir que hay que estar muy atento a las fechas.

Al ser una novela coral, contada en primera persona por diferentes personajes será extraordinariamente fácil empatizar con cada uno de ellos, más cuando se trata de personajes absolutamente reales: son personajes que podrían ser cualquiera: ustedes, un amigo, o incluso yo misma. Pero eso hace a su vez que sea absolutamente difícil saber la verdad ya que, en cada capítulo ocurrirá algo que lo cambie absolutamente todo (más conforme nos acercamos al final) y toda teoría que te hayas montado se deshará. Da igual cuántas novelas o series o películas del género hayas consumido, no te la ves venir, por esto debo decir que una de las cualidades más destacables del libro es la maestría con la que se dosifica la información, de modo que siempre te dejará con las ganas de saber, y no, no sabes por dónde va a venir el golpe. Todo el tiempo se nos irá dando información de los personajes y su entorno, de modo que el libro se compone de un gran rompecabezas cuyo dibujo desconoces y conforme juntas las diminutas piezas verás que hay muchas que no encajan, os volveréis locos buscando las piezas porque nunca encajará la que creéis que encaja, y en cuanto consigues que todo encaje aún deberás alejarte mucho mucho del resultado para verlo en todo su esplendor. 

Definitivamente animo mucho a cualquiera a leer el libro pero, como me gusta advertir, es cierto que hay bastante violencia, y puede que den mucha impresión algunas escenas, pero va a merecer la pena. 

NO ES UN LIBRO DE TERROR, lo advierto de este modo, pero si sois algo sensibles algunos elementos os causarán impresión. Yo admito que personalmente soy muy sensible. A mí me afecta todo, pero aún siendo consciente de esto, puedo decir que disfruté mucho la novela. Me costó volver a coger otro libro después de éste porque no podía quitarme la historia de la cabeza (aún ahora recordarla me da escalofríos). No es que me diera pesadillas ni nada, no se trata de eso, pero es una historia que cala muy profundamente, más cuando ves personajes tan humanos que podrían ser cualquiera, y a los que les pasan cosas terribles que pueden pasar a cualquiera. Ni siquiera el misterio que hay de por medio es algo extraordinario, pues es algo que ocurre todos los días, la atmósfera general en la que se respira toda la novela es lo más parecido a lo siniestro en lo cotidiano: Todo es absolutamente cotidiano, los días a veces parecen los mismos y si no es porque se lleva en forma de diario, no te darías cuenta del paso del tiempo de la novela, pero todo el tiempo, desde el principio, solo tienes la sensación de de que algo no está bien, algo desentona, y no puedes ver qué es y esta sensación cada vez va a más. 

Este es el otro punto fuerte de esta novela: desde el principio aunque "aún no haya pasado nada" tienes la sensación de que hay cosas fuera de sitio, que no encajan, que no están bien, y psicológicamente te precipitas hacia la novela, donde vas sintiendo cada vez más el efecto de lo siniestro.

En definitiva, y ya para acabar, si queréis algo entretenido, que os enganche y no os deje soltar el libro, y que al mismo tiempo os transmita gran emoción (y conmoción) La chica del tren es vuestra novela. Yo, sinceramente me he quedado con ganas de más de esta autora, y no dudéis que volverá a aparecer por aquí.

Me despido, como siempre, agradeciendo el tiempo que dedicáis a este espacio, cualquier comentario será, como siempre, bienvenido. ¡Buen fin de semana de lecturitas!







domingo, 13 de febrero de 2022

RESEÑA DE "ANNA KARENINA" DE LEÓN TÓLSTOI

 Anna Karenina es otra de las grandes novelas realistas clasificadas temáticamente como "novela de adulterio", a veces también es llamada "la madame Bovary rusa", sin embargo, no nos engañemos, la historia de Anna es realmente diferente a la de Emma.

 La novela de Tólstoi nos muestra un amplio panorama del mundo sentimental y la institución matrimonial dentro de la nobleza rusa del siglo XIX. Aunque Anna es la indudable protagonista de la historia, a diferencia de lo que hace Flaubert, Tólstoi nos muestra un abanico de diferentes situaciones matrimoniales en la novela, de las que yo destacaré tres, de las cuales, solo una es feliz: por un lado tenemos el matrimonio de Daria Alejandrovna con Oblonsky, primer matrimonio que aparece en la novela y que comienza precisamente con un episodio de adulterio por parte de éste último hacia su mujer, lo que llevará una serie de desdichas, que si bien terminan por resolverse de forma, más o menos satisfactoria, ya que Daria perdona a su marido por mediación precisamente de Anna, nos producen ya cierto adelanto, cierta premonición del futuro; por otro lado tenemos el matrimonio de Anna con Karenin que ahora veremos en detalle; y por último, el matrimonio de Catalina Alejandrovna "Kitty" con Levin, único matrimonio feliz, por lo que veremos más tarde.

Tanto en el caso de Daria "Dolly" como en el de Anna se trata de matrimonios infelices faltos de amor. Oblonsky aunque "respeta" a su mujer, es evidente en su comportamiento que no la ama, viven vidas prácticamente separadas, en espacios completamente diferentes: Daria se dedica a la organización del hogar, organizar el trabajo de los criados y los hijos, mientras Oblonsky es un político con sus sesiones de asamblea y su vida laboral exterior a la casa y en ningún momento comparten nada, ni siquiera los hijos.

El caso de Anna es más llamativo y se ve con más detalle el problema de la vida familiar de la alta sociedad rusa. Desde el primer momento vemos que Anna no quiere a Karenin, nunca le ha querido, y aunque no conocemos los detalles sobre cómo pudieron terminar con una vida en común cuando no se muestran ningún tipo de cariño el uno al otro, se puede de algún modo adivinar precisamente por la historia de Levin y Kitty, a la que ahora iremos a ver. Karenin, por su parte tampoco ama a Anna, la quiere en tanto que es su semejante, su hermana. Hay que destacar aquí el carácter profundamente cristiano que tiene Karenin, bajo su punto de vista (esto no se muestra de forma explícita, pero se infiere de las reflexiones que él hace al respecto de la infidelidad de su esposa) Anna es una hermana a la que hay que salvar, no la ama como a una esposa, de hecho, ni siquiera muestra celos o rabia de ningún tipo cuando se entera de la infidelidad de su mujer, sino que su primera preocupación es mantener su reputación, y con ella su credibilidad y su status en su trabajo. Karenin entonces, bajo esta perspectiva, puede presentarse a nuestros ojos como un simple hombre práctico que se casó porque había que casarse, tuvo un hijo porque había que tenerlo, se afecta por la infidelidad de su mujer, porque esto le trastoca su mundo de comodidad en el que se ha establecido, Anna llega incluso en una ocasión a pensar de él que es un autómata, y efectivamente, salvo por pequeñísimos momentos que muestra cierta debilidad emocional por esta situación, la mayor parte del tiempo así se comporta como tal, no hay más que ver la escena en la que intenta educar a su hijo y darle clases una vez Anna abandona la casa, estad especialmente atentos a este pasaje para ver por qué Anna le acusa de autómata, sin embargo, como digo, no debemos caer en el "maniqueísmo" y pensar que Karenin es efectivamente una máquina sin sentimientos, no lo es, solo finge, o trata de serlo porque no se permite a sí mismo "caer" en las "debilidades humanas" para mantener el orden equilibrado de su vida.

Anna, por su parte, como ya anunciaba al principio, no es como Emma, ya señalé en su día cierto carácter infantil que presenta Emma y que es lo que le lleva realmente a su infelicidad en el matrimonio, Anna no es así, Anna vive atrapada en un matrimonio, en una convivencia con una persona a la que nunca quiso, con la que nunca quiso estar, no se había permitido a sí misma experimentar el amor, y mucho menos sabía lo que era estar con una persona que la amara y a la que ella amara, hasta que conoce a Vronsky. La relación entre ambos se nos presenta como algo que sucede poco a poco, pero a buen ritmo, es decir, tenemos diferentes escenas con encuentros casuales, pero sin darnos casi cuenta ambos ya se manifiestan su amor y comienzan su relación. Ambos son felices juntos y ambos se aman y desean estar juntos, solo una cosa rompe esta felicidad: la tremenda dificultad de regular su situación y que Anna pueda conseguir el divorcio. A través de esta circunstancia se nos muestran los mecanismos de esta sociedad a la hora de proceder en los trámites de la separación del matrimonio, y nos damos cuenta entonces de lo absolutamente difícil que es conseguir un divorcio, no únicamente por los trámites administrativos, sino por una cuestión profundamente social que es el clásico "qué dirán" salvo porque esta circunstancia no se reduce a rumores y habladurías entre la aburrida aristocracia rusa que no tiene nada mejor que hacer, sino que es mucho más: una sospecha de inestabilidad dentro de la familia puede provocar la falta de credibilidad, entre otras cosas. Esto es lo que le ocurre un poco a Karenin cuando se da cuenta de que todo el mundo conoce la situación de Anna y Vronsky, se da cuenta también de que cada vez sus compañeros se toman menos en serio sus reformas para el campo ruso, reformas que le cuesta sacar adelante por esta falta de credibilidad que le da sus problemas con su mujer. Esto produce un estado de absoluta opresión para Anna, una opresión que Tólstoi es capaz con sus palabras de trasladarnos a los lectores. Podemos sentir en cada momento cómo conforme pasa el tiempo, Anna es incapaz de alcanzar la felicidad ni aún pudiendo estar con el hombre al que ama porque ha sido completamente apartada de sus amigos y de toda su vida social, y también de su hijo. Anna entonces vive una atmósfera asfixiante durante toda la novela, más cuando al final su vida se ha convertido en una ratonera, un callejón sin salida: por un lado, volver a su vida anterior con Karenin y renunciar a Vronsky  la hará infeliz al estar con una persona a la que no ama, por otro, abandonar a Karenin implicaría el alejamiento de su hijo y de sus amigos, de la que sería también su familia (pues nos daremos cuenta de que todos los personajes en realidad forman parte de una gran familia de hermanos, cuñados, primos... realmente compleja) al final, jamás alcanzará la felicidad y esta situación se reflejará en su relación con Vronsky, que veremos cómo queda absolutamente ajeno a esta marginación social, aunque todos saben que es el amante de Anna, lo que resulta como poco, llamativo, mientras ella prácticamente termina por vivir el exilio, a pesar de los viajes al extranjero que realizan juntos, que produce en ella una mayor comodidad  y tranquilidad, estos viajes siempre tienen billete de vuelta para Rusia, donde ya no tiene amigos ni familia y prácticamente vive en el exilio social, salvo por casos muy muy concretos de familia muy cercana, pero para ella no es suficiente y su situación social ambigua porque no termina de divorciarse, pero tampoco puede volver a su casa, termina por crear la asfixia.

Por tanto, la decisión final de Anna de acabar con su vida, a diferencia de Emma, es una cuestión de presión social, me explico, como vemos, Anna termina por no tener vida, busca su felicidad para encontrarse con una infelicidad mayor de la que tenía por cuestiones que hoy veríamos tan triviales como un divorcio, ¡qué fácil y qué diferente hubiera sido todo si hubiera podido conseguir el divorcio en unos términos justos!, sin embargo, esto no era posible: el divorcio le quitaba derecho a todo, dañaba su imagen ante su círculo y no le permitía paz. Finalmente está tan atrapada que solo hay una forma de salir.

Finalmente tenemos el matrimonio de Catalina (Kitty) y Levin. Esta va a ser la única pareja feliz de toda la obra, y es la pareja que nos muestra la pista de qué hacía Anna conviviendo con alguien a quien no quería, y es que Catalina y Levin estaban enamorados y esto a la madre de Kitty, pues no es que le pareciera mal, pero Levin es un hombre de campo que no maneja una posición social tan grande como Vronsky, el candidato que la madre de Kitty consideraba idóneo para su hija. En esta historia vemos cómo Kitty debe tomar una decisión que, a priori, es suya, pero que se hace tremendamente difícil debido a la presión que ejerce su familia (en particular su madre) porque piense en su posición social y elija a Vronsky. No sabemos si esto es lo que ocurrió con Anna en el momento en que se casa con Karenin, pero dado cómo se nos presenta esta historia, parece que es algo habitual que los padres (y particularmente las madres) terminen por meter la mano dentro del matrimonio de sus hijos. Como vemos no se trata de matrimonios forzados y concertados desde el mismo nacimiento de los hijos de forma inamovible, pero sí de forma muy sutil, parece que se encamina a los jóvenes a tratar de seguir los consejos que sus queridas madres les dan respecto a su futuro matrimonial, no sin cierto chantaje emocional, al que finalmente, Kitty se resiste, y por esto, es el único matrimonio feliz de la obra. No obstante, Kitty y Levin van a tener problemas durante su noviazgo y su matrimonio, pero no nos engañemos, no se trata de la absoluta infelicidad que trae consigo el matrimonio sin amor de Anna o Daria, todos los matrimonios pasan por dificultades, pero se nota al leer el libro qué es qué y cuál es cuál, y lo vemos precisamente al caso de estos dos últimos, que terminan de forma feliz, a pesar de las dificultades que puedan tener.

Un último apunte me gustaría dar sobre un tema completamente distinto al principal de la novela, pero que no deja tener su importancia, y que también está relacionada con Levin: Sabed que Levin, aunque es noble, como he mencionado antes, es noble de campo, ¿qué es esto de noble de campo? Levin es un terrateniente, pero que en lugar de vivir en la capital dejando que sus asuntos económicos lo lleven otros para él solo ver los resultados en sus rentas, vive en el campo, vive cerca de sus campesinos, e incluso en la novela se nos muestra cómo en muchas ocasiones incluso trabaja con ellos como uno más, les trata con gran familiaridad, casi como si fuera uno más entre ellos. Esta circunstancia nos puede resultar algo llamativa tratándose de un noble, incluso nos empuja a mostrar cierta simpatía hacia este personaje (a mí me pasó) hasta que ves cómo muestra cierta condescendencia hacia sus trabajadores. Hay un momento en la novela en la que Levin, se queja de que sus campesinos se empeñan en utilizar maquinarias anticuadas para el arado y la cosecha de los campos  y desprecian las nuevas que Levin compra, además de que si no las rechazan de forma absoluta, su completa ignorancia termina por romperlas. Estos comentarios, personalmente me parecieron que tenían un enorme filón clasista que, en absoluto atribuyo a quien esta novela escribió, pero que sí tiene este personaje. Levin es un personaje que, a simple vista (y es que seguramente es porque es así) nos muestra una sencillez en su forma de vivir y trabajar que nos parecería por un momento que es un trabajador más, pero cuando se queja de la forma de trabajar de sus campesinos, que no son capaces de adoptar técnicas nuevas que les harían el trabajo más agradable, no saben usar las máquinas y las rompen o terminan por simplemente ignorarlas, nos hace preguntarnos si tal vez no existe un amplio clasismo por parte de Levin al hacer estas reflexiones, ya que se queja de la ignorancia de sus campesinos, pero tampoco hace nada por remediarla enseñándoles las nuevas técnicas que él tan bien conoce y sabe manejar. Por supuesto esto es solo una reflexión más personal, si algún día leéis la novela y al llegar a este pasaje tenéis impresiones distintas es absolutamente normal y legítimo.

 Respecto a o que es la novela en general, personalmente, a pesar de lo larga que es (nada menos que 1088 páginas) se me hizo mucho más ligera que Madame Bovary, y es que las descripciones y la narración son inmensamente más ligeras que la novela francesa, sin embargo, no deja de ser una novela muy larga y para nada se lee de tirón. Sean pacientes, porque esta paciencia merece mucho la pena, ya que Tólstoi es único para conseguir crear la atmósfera de asfixia y de opresión que caracteriza la historia de Anna, vais a poder sentir cada problema, cada desencanto, cada momento de angustia y desesperación, casi se puede olvidar que, afortunadamente, este terrible problema ya no forma parte de nuestra sociedad, porque vais a vivirlo todo. Por este motivo merece la pena cada página, cada palabra, ya que puede que 1088 páginas parezcan muchas, pero no sobra ni una coma, todo es relevante, todo es importante y contribuye a esta atmósfera tan cargada y pesada que tiene la historia de Anna, y todo contribuye a hacernos verdaderamente sentir esta trágica y terrible historia. Anna Karenina es de esos clásicos que merecen su puesto en la historia de la literatura y no podéis morir sin haberla leído. A mí me ha costado comenzar a interesarme por ella y por el realismo en general, pero tampoco hay prisa, a cada uno le llama cuando le llama, por lo que es muy importante que la leáis cuando os sintáis atraídos por ella y no antes, porque entonces sí será un suplicio. Sí espero que al menos esta reseña os permita dar el primer paso hacia esta OBRA con mayúsculas.

Como siempre, para terminar, agradezco mil veces la paciencia que dedicáis a leer las reseñas, soy consciente de lo terriblemente coñazo que soy (por qué no decirlo con todas las letras) pero no puedo remediarlo, obviamente agradezco también si hay alguien a quien les guste aunque sea mínimamente, después de todo, esto es para animaros a vosotros a leer libros que quizás no conocíais, libros que quizás conocíais pero a los que tenéis miedo por su volumen o su pesadez, o simplemente para animaros a dar nuevos puntos de vista al mío, si ya habéis leído la obra, en resumen la finalidad es compartir y siempre me encantará veros ahí compartiendo.

          MUY FELIZ DOMINGO DE LECTURAS.

 

 

 




domingo, 30 de enero de 2022

RESEÑA DE "LOS RENGLONES TORCIDOS DE DIOS" TORCUATO LUCA DE TENA

Lo primero que llama la atención  de este libro es que está realmente bien documentado. Luca de Tena se tomó la molestia de observar e investigar cómo era el verdadero ambiente en un hospital psiquiátrico, si bien de un hospital psiquiátrico de los años 60-70 (y privado en el caso de la novela), y esto es importante porque habrá veces que, como me pasó a mí, sintáis por el ambiente, el trato a los enfermos, alguna alusión a que la terapia de electroshock ya no se utiliza, como si fuera algo muy moderno o muy nuevo, entre otras cosas, que no encaja muy bien con la realidad de la sanidad mental a partir del siglo XXI. Esta es una primera advertencia para el que no lo supiera, como me pasó a mí, de modo tened en cuenta esto.

Una de las cosas que más me gustaron fue el gran abanico de espectros de la enfermedad mental que se manejan. Las historias de muchos de los enfermos que allí residen y se relacionan con nuestra protagonista Alice, son contadas de forma indirecta a través de los médicos, y no os podéis hacer una idea de lo terribles, e incluso crueles que pueden llegar a ser algunas de estas historias, desde maltrato familiar, abandono, problemas de abusos de diferente clase, que incluso, por desgracia, siguen ocurriendo hoy en día, ya que muchos familiares de personas con enfermedades mentales, sean más leves o más agudas, simplemente buscan la forma de deshacerse de este familiar de forma fácil, y por supuesto no vuelven a aparecer en la vida del enfermo,lo que nos da una idea bastante detallada de la situación de esta gente.

El libro yo diría que tiene como dos grandes hilos o temas: la historia de Alice, por un lado, que no sabemos muy bien qué hace en ese lugar, parece que va a investigar un crimen, pero en seguida la toman por enferma y durante toda la historia Luca de Tena nos tendrá jugando con esta circunstancia hasta el final, y lo hace realmente bien, porque pone a los lectores en la situación de los médicos y en la de Alice al mismo tiempo, y vemos que Alice todo el libro es muy coherente y en ocasiones parece sana y en otras no. De modo que toda la intriga del libro, y lo que de algún modo engancha a la hora de leerlo es la circunstancia de qué pasa con Alice. El otro hilo es toda la gente que Alice conoce allí, vamos a conocer todos los lugares, las personas, toda la maquinaria de las instituciones mentales de arriba a abajo. En ocasiones, pueden resultar inverosímiles ciertas permisiones que se hacen con Alice para llegar a algunos sitios o hacer ciertas cosas que en teoría no debería hacer, pero se salvan muy bien, porque todo termina teniendo su justificación en que realmente no parece una enferma y podría ser muy útil para algunas cosas, ya que Alice es una mujer que, loca o no, es extremadamente inteligente y posee ciertas habilidades bastante útiles. Esta relativa inverosimilitud también podría verse en la forma en que a veces habla Alice con los médicos en las diferentes pruebas y entrevistas, que a veces es excesivamente poética, aunque esta circunstancia también se salva por el hecho de que es una mujer muy culta.

Independientemente de estas circunstancias que, como digo, quedan muy bien salvadas y justificadas, es una obra muy rica y muy recomendable tanto a nivel estrictamente literario como a nivel de documentación. Respecto a la trama diré que la información está tan bien dosificada que llegará un punto en que ni siquiera nosotros sabremos qué es real y qué no, qué es verdad, qué es mentira, qué es desconocimiento o confusión, y nadie será "de fiar" a la hora de intentar descubrir la verdad. Hacia el final de la novela, es cierto que la resolución de este misterio que envuelve a Alice se precipita un poco, no es tanto precipitación, como que la acción acelera de forma muy notable y vamos a ver que todo pasa de repente muy rápido, aunque en general el ritmo de la novela ya es rápido de por sí y todo el misterio de Alice hace que de algún modo enganche mucho más y se lea incluso más rápido a pesar de sus casi cuatrocientas páginas, que según para quién no serán muchas, pero tampoco son pocas.

Para acabar, personalmente es un libro que no esperaba para nada que me llegara y me gustara tanto. Yo lo leí por recomendación de mi padre y no me dijo casi nada de la trama más que era sobre un psiquiátrico, lo suficiente para picarme la curiosidad y como lo tenía en el E-book, no me lo pensé y ya necesitaba saber qué tenía tan especial, y ya desde el principio con el ingreso de Alice, solo quieres entender qué pasa y por qué sucede todo eso, de modo que no es para nada pesado. Sí digo a personas que sean especialmente sensibles que va a haber cosas poco agradables, es lo lógico, pero yo que me afectan mucho las cosas lo he aguantado bien, de modo que tampoco debe ser un problema, pero siempre es bueno avisar por si acaso.

Como advertencia final, también estad muy atentos a la historia de Urquieta, porque también es un personaje especial, yo lo dejo ahí. Así que para la poquísima gente que aún no lo haya leído, ya que este libro es ya prácticamente un clásico contemporáneo y lo habrá leído todo el mundo, para aquellos que aún no, ya estáis corriendo, de verdad, tanto la forma como la historia lo merecen.

Feliz domingo.




sábado, 29 de enero de 2022

RESEÑA DE "NUESTRA SEÑORA DE PARÍS" VÍCTOR HUGO

 

Esta historia nos trae al París del siglo XV, una época en la que las habladurías, las leyendas y los prejuicios son el sustento de la sociedad parisina. Y precisamente de prejuicios (entre otras cosas) es de lo que nos habla esta novela.

Me gustaría empezar hablando de la narración de la obra. Es bastante evidente que el narrador es una especie de "yo poético" que nos va guiando a través de la historia de los diversos personajes, y esto se nota más que nada en la cantidad de digresiones que se hacen a lo largo de la novela en las que el "yo poético" (y casi me atrevería a decir, el mismo autor) desde el siglo XIX nos comenta en más de una ocasión los cambios arquitectónicos de la ciudad de París y sus maravillosos edificios históricos, entre ellos, Nuestra Señora. No obstante, y aunque al que la historia del arte le importe más bien poco al lector, no se puede ignorar que las descripciones que se hacen a lo largo de la novela son de una gran belleza. De estas descripciones me gustaría destacar la de un capítulo llamado (si no recuerdo mal) "París a vista de pájaro" en la que Víctor Hugo nos hace una detalladísima pero preciosa descripción de todo París desde lo alto de la catedral. Como digo, estos son momentos en que la acción se para por completo y tal vez resulten algo pesados de leer, pero yo no me saltaría ni una línea, ya que esta información puramente ambiental puede llevarnos a entrar mucho más de lleno en la sociedad parisina del siglo XV y sus hábitos, que no carecen de importancia para el libro. 

Como había mencionado antes, precisamente de prejuicios va la obra y es el comportamiento de los personajes lo que nos va a mostrar cómo son estos prejuicios y en qué se basan, así que sin más preámbulo me voy hacia lo que considero que es la parte más sólida y fuerte de la novela: los personajes.

Me gustaría comenzar con Dom Claude Frollo. Este es para mí uno de los mejores personajes de la novela, en cuanto a construcción. Es archidiácono católico que vive en Nuestra Señora. Un hombre que siempre ha buscado el conocimiento, es cultísimo y piadoso, pero, aunque parezca paradójico, cruel.Él adopta a Quasimodo, al que encuentra en la zona de expósitos de la catedral, a pesar de su extrema fealdad y deformidad, le enseña lo que sabe y le mantiene allí a salvo del mundo, pero al mismo tiempo, ejerce violencia contra él, la misma novela nos dice que le maltrata. Esto contrasta también con la actitud que tiene para con su hermano Jehan. Jehan es adoptado por su familia y Frollo lo acoge como a su hermano pequeño, éste es ahora un estudiante, pero es golfo y vago y derrocha el dinero que le da Frollo en tabernas y juergas, sin embargo, Dom Claude, siempre le perdona y le da más dinero, esto junto al hecho de que adopta al deforme Quasimodo, nos da una imagen bastante buena de él, a pesar de su crueldad, como digo, es un personaje increíblemente complejo. Dom Claude, es también un enamorado, a pesar de su condición de sacerdote católico, y ya veremos más adelante en el tema del amor, cómo le afecta y cómo reacciona a él.

El siguiente personaje del que me gustaría hablar es La Esmeralda. Es una jovencita de unos dieciséis años conocida como "La egipcia" que se dedica a cantar y bailar en la plaza. Este personaje también está magistralmente construido. Es una joven de un grupo marginado de la sociedad por ser gitana (de ahí lo de llamarla La Egipcia), por supuesto, es pobre y vive entre otros personajes marginados por esta condición, pero a pesar de esto, tiene un comportamiento muy diferente al de otros personajes considerados como "nobles" por su condición social, ya que es piadosa y siempre trata de ayudar a los demás, es muy significativa una escena en la que, después de intentar ser secuestrada por Quasimodo (ya veremos más adelante los detalles de este "intento de secuestro") y siendo este torturado públicamente por la justicia, ella le libera y le cura las heridas, siendo ella la "víctima". Solo este pasaje nos muestra hasta qué punto en esta novela la condición social de los personajes es inversamente proporcional a su actitud, una cuestión que es plenamente romántica, veremos que esto se cumple también en los demás personajes.

Quasimodo es "el monstruo". Nace físicamente deforme, y además con el tiempo se vuelve sordo. Esta condición de la sordera es muy importante, ya que es la puntilla que termina de aislarlo del mundo, siendo únicamente capaz de comunicarse con Dom Claude. Si juntamos todas las condiciones ambientales que rodean a Quasimodo: sordera y, por consiguiente incapaz de comunicarse, aislamiento, porque nunca sale de la catedral (salvo en una ocasión que ya veremos), el único humano que conoce, a pesar de educarle, le maltrata... tenemos un cóctel explosivo, y es que, como nos dice el mismo Víctor Hugo, era malo. Pero, cuidado, porque, como luego matiza, era malo porque era salvaje, Quasimodo es lo más parecido al tropo del niño criado por lobos que de repente es introducido en la civilización, es lo mismo. Quasimodo es malo, porque nunca ha sido educado en sociedad, no conoce las leyes y sus discapacidades físicas (sobre todo la sordera) le aíslan aún más de las normas y el comportamiento social, pero, y hay un "pero" muy grande, sus acciones y su actitud, van a contradecir esa afirmación, ya que, sobre todo por el amor (porque él también se enamora), va a ir humanizándose, y el contacto y la relación que acaba teniendo con la persona amada es lo que le va a ir haciendo menos monstruo y más humano (este es un tropo bastante utilizado en el romanticismo y en muchos cuentos populares del XVIII y XIX), de modo que, de nuevo, tenemos un personaje muy complejo.

El capitán Febo. De nuevo, este personaje está muy bien construido, pero no es un gran personaje y está hecho así a propósito. Cuando digo que no es un gran personaje, es que a pesar de su condición social y de lo que representa, no es para nada el tipo de noble que esperamos. Como he mencionado antes, el valor personal, es decir, los valores de los personajes, son inversamente proporcionales a su condición social, y el caso de Febo, no es excepcional. Éste es también un joven algo mayor que la Esmeralda, por lo que se puede entrever, pero su relación para con ella no deja de ser superficial, y no precisamente de lo que podemos hablar un "amor verdadero", en seguida vemos esto.

Y todos estos personajes quedan de algún modo entrelazados a través de dos elementos: el amor y Pierre Gringoire, un personaje, vamos a decir "neutro" ya que hace más bien de enlace y de él no se sabe mucho más allá de que es escritor, en principio, de autos sacramentales y que tampoco vive muy desahogado económicamente.

Finalmente, ahora sí, el amor.  Cada uno de los protagonistas tiene una experiencia distinta del amor que delata su verdadero ser al margen de las apariencias.

Para Frollo, el amor es algo prohibido (ya hemos su condición de sacerdote) y de hecho, por lo que de él se sabe algo absolutamente nuevo y desconocido. Esto hace que se convierta en un amor obsesivo y absolutamente insano, más cuando la persona a la que ama no le corresponde, lo que le produce una gran ira. No se toma bien este rechazo, y, aunque sufre y vive un gran desgarro interno entre sus obligaciones de sacerdote y su amor, es incapaz de manejar esta situación llevándole incluso a destruir el objeto de su amor, pues crea una acusación de brujería que acabaría con La Esmeralda, ya que, si no va a ser suya, no va a ser de nadie, de ahí que finalmente este personaje sea condenado y obtenga un final cruel, que cualquiera juzgaría que merece (ahora veremos el tema de los finales).

La Esmeralda está perdidamente enamorada del capitán Febo. Para ella el amor, como para cualquier adolescente, es hiperbólico, le adora. Su escasa relación es ciertamente muy apasionada y es un amor tan lleno de inocencia, tan lleno de ternura y tan terriblemente apasionado, que solo puede ser terriblemente trágico. El capitán es objeto de su pensamiento día y noche, y es incapaz de reconocer sus verdaderas intenciones.

En cuanto a Febo, no podemos hablar de amor, de hecho en una escena bien señalada se nos revelará de forma absolutamente clara lo que La Esmeralda significaba para él. Nada. Como noble él sabe que su destino no va a ser casarse con la egipcia que canta y baila en la plaza, y tampoco parece desearlo, su auténtica pasividad hacia ella se revela en dos ocasiones: una hacia Quasimodo, quien en una ocasión trata de hacer que la visite en la catedral y él ni siquiera es capaz de acordarse de ella, y otra un poco antes, cuando está a punto de ser ahorcada y es incapaz siquiera de inmutarse ante la escena. Todas estas acciones solo nos muestran el carácter de divertimento, de aventura que para él tenía este amorío.

Finalmente, para Quasimodo, el amor es el elemento humanizador, es lo que termina de dejar de hacerle "monstruo" ya que es el único que es capaz de sentir un verdadero amor por la pobre egipcia. Sin ningún tipo de esperanza la salva de la horca y la oculta en la catedral, a pesar de sus sentimientos, es capaz de salir a buscar a su "rival" para rogarle que vaya a ver a su amada, este es el momento en que nos damos cuenta de que a el capitán, poco le importaba realmente la pobre Esmeralda, y el pobre se Quasimodo debe desilusionarla porque no es capaz de conseguir siquiera eso por ella. Cuando la "secuestra" debemos de entender que es un momento muy temprano de la obra y todavía el amor no ha hecho suficiente mella en esa humanización. Ese intento de secuestro no es ni más ni menos que un vivo reflejo de que no está habituado a vivir en sociedad, de modo que podemos deducir que el aislamiento por su apariencia es lo que le hace más monstruo que la apariencia en sí, y por eso dice Hugo que es "malo", pero son precisamente estas acciones las que terminan de desmentir esta afirmación, del mismo modo que son las actuaciones de los demás lo que, por encima de los prejuicios, revelan su verdadero ser. 

Como vemos, prácticamente los personajes son los que mueven la obra, es su actuación la que crea la historia y es comprendiéndolos a ellos como llegamos  a los hechos. No quiero cerrar esto sin mencionar a otros dos personajes que tienen gran relevancia: la Sachette y el rey de Francia. De la Sachette solo diré que, aunque parece una digresión en la novela, es una historia muy importante y que cobrará todo su sentido hacia el final, así que no os la saltéis por pensar que se trata de una digresión, porque termina cobrando todo el sentido (decir más sería estropear la diversión). Respecto al Rey de Francia decir que no tiene una relevancia especial, más que al final de la obra, pero debéis fijaros bien en que es un personaje obviamente caricaturizado hasta el ridículo, de nuevo, los personajes, cuanto más poderosos en la escala social, menos nobles en la moral, así que si estamos hablando de el Rey de Francia, imaginad el grado en el que se le deja dentro de la novela (¡ATENCIÓN! PASAJE NO APTO PARA MONÁRQUICOS) .

Como conclusiones finales, decir que es una obra que me gustó muchísimo y me marcó muchísimo más. A pesar de que tal vez algunos tropos se encuentren muy manidos, no deja de ser ampliamente disfrutable, y no deja de ser siempre mucho más de lo que se dice. Los episodios con grandes descripciones artísticas no aportan mucho realmente a la trama, pero es importante leerlos aunque sea por encima, porque nos dan una idea muy clara del movimiento artístico en el que estamos, y nos ayuda a entender y situar todo el libro, además de que, por muy largas que a veces sean, no dejan de ser preciosas y muy logradas, de verdad si queréis viajar a París no hay mejor forma porque lo vais a ver todo.

Termino, como siempre, dando las gracias y recordando que cualquier aportación y comentario es bienvenido tanto en el blog, como en la foto de instagram. ¡Buenas noches!





RESEÑA DE "ENTREVISTA CON EL VAMPIRO" DE ANN RICE

Louis de Pointe du Lac es un vampiro que, después de siglos, decide contar su vida a un periodista de San Francisco, y cómo cambió su vida después de que el vampiro Lestat, le convirtiera en uno.

La novela está contada en primera persona, ya que, como reza el título, se trata de una entrevista que un periodista realiza a nuestro protagonista, Louis. A pesar de tratarse de una entrevista, apenas se perciben los comentarios o preguntas del periodista, sino que la narración tiene gran fluidez en ese sentido. Sin embargo, Ann no olvida que todo lo que se nos cuenta es siempre a través de este marco narrativo, y nunca olvida en los momentos clave traernos al presente de la entrevista. Por supuesto este periodista haría las veces de lector, pues todas sus preguntas van siempre enfocadas a resolver esas dudas que al mismo lector se le pasarían por la cabeza si tuviera una oportunidad como la suya. Esta entrevista, entre otras cosas, va enfocada a desmentir o confirmar todos los mitos que rodean a la figura del vampiro, quien poco a poco, conforme nos cuenta sus experiencias, nos hace ver que los vampiros, al final, no son tan distintos del resto de humanos.

Louis, después de ser convertido por Lestat, pasa una parte importante de la historia con él, quien se ofrece como una especie de maestro y amigo: le enseña cómo beber la sangre, cómo y cuándo cazar, le enseña, a fin de cuentas, a ser un vampiro. Y aquí se nos muestra lo que yo considero como uno de los grandes temas de la obra, la reflexión sobre qué es la humanidad, qué tiene de instintivo o animal, ¿el hecho de ser un vampiro te hace más animal o instintivo? En el momento en que avanzamos por el libro nos damos cuenta de que Louis no es como Lestat ni el resto de vampiros con los que vive, Louis rechaza desde el principio su naturaleza de vampiro y se esfuerza al máximo por no perder la humanidad, mientras Lestat (y otros vampiros) se han abandonado por completo asumen su parte animal y casi que incluso les domina, haciéndoles aparecer prácticamente como asesinos. 

Esto nos lleva a otro tema o punto importante, el sufrimiento por el desgarro interior. Luchar contra un instinto tan fuerte como el de la necesidad de sangre para sobrevivir produce un gran desgarro en el interior de Louis. En más de una ocasión está al borde de la muerte porque se niega a la sangre humana, mientras Lestat, en su sentido práctico y naturalizado de su condición le anima continuamente a cazar víctimas humanas, pues para él y otros vampiros no es diferente eso de lo que hacen los humanos comiendo ternera. Claudia, otro de los grandes personajes (y de gran interés, por cierto) sufre su propio desgarro interior. Claudia es una niña de unos cinco años que queda huérfana en una de las cacerías de Lestat y el hecho de que sea Louis quien la convierte en vampira tendrá relevancia cuando siglos después, Claudia crezca, o mejor dicho, evolucione, mental y emocionalmente sin que su cuerpo cambie. A priori, no debería ser un problema, del mismo modo que no es un trauma especial para Louis, pero en el caso de Claudia es distinto, ¿os imagináis pasar por la pubertad, la adolescencia, la juventud de los veinte (con todo lo que eso conlleva en cambios hormonales, de pensamiento, de emociones) pero siempre con el cuerpo que teníais a los cinco o seis años? Esta va a ser la gran tragedia de Claudia, su gran lucha va a consistir en verse cambiar, siendo para siempre una niña. En cuanto a su relación como vampira con el resto de humanos, va a ser algo complejo, pues ella tendrá dos modelos: el de Lestat, quien le enseñará que es una asesina y debe matar si quiere vivir, le va a enseñar a beber la sangre de los humanos sin ningún tipo de discriminación o piedad, y el de Louis, quien, por otro lado tratará de mantener parte de su humanidad.

Por último, Lestat es la naturaleza pura, el instinto desatado, como he mencionado al principio, es pura naturaleza animal, lo que no deja de estar relacionado con su sentido estrictamente práctico y material del hecho de ser vampiro. Según esta filosofía, el asesinato, el beber sangre humana forma parte de su naturaleza, es algo contra lo que no se puede (e incluso no se debe) luchar, para él, debe aceptarse su naturaleza, aceptarse su parte animal, y esto, en mi opinión, ya que nos ponemos filosóficos, la propuesta de Lestat no es descabellada, ni mucho menos encarna EL mal con mayúsculas, del qe ahora hablaré, simplemente consiste en aceptar que también somos animales. Sin embargo, esta filosofía tiene un fallo y es que, los humanos (y tampoco los vampiros) no son puramente animales, tienen algo más, ese algo más que Louis conserva en su negación de la naturaleza.

Así las cosas, no puedo culpar a aquellos lectores que, decidiendo embarcarse en esta novela, vieran con sus propios ojos la actitud de Lestat les parezca horrible y repugnante, pero yo aconsejaría no caer en esta visión tan simplista, pues no olvidemos que Lestat no dice en ningún momento nada que no sea verdad. Sea como fuere, las cuestiones morales, aunque son realmente interesantes en esta novela, no son las únicas que nos traen, por eso paso ahora al siguiente tema o punto de esta obra.

Otro de los temas, que en mi opinión se relaciona con el anterior es el sufrimiento. Ya he hablado antes del desgarro interior que sufre Claudia tanto a nivel de su propio cuerpo como psicológico y emocional. En este aspecto, siguiendo con Claudia, ser un vampiro termina por suponer una trágica condena, ya que sus ideas, emociones, entendimiento, etc. cambiarán, pero su cuerpo no lo hará con ella, esto supone un desgarro interior, porque a pesar de irse haciendo adulta con los años (y siglos) jamás va a vivir los cambios físicos que deben acompañar a los psicológicos, además de que a pesar de sus cambios psicológicos, jamás dejará de verse y ser vista por otros como una niña pequeña, y esto también nos ocurre a nosotros como lectores, si un día tenéis la gracia de leer este libro, fijados bien en cómo la percepción de Claudia para vosotros siempre será la de una niña, a pesar del  tiempo que pasa, y esto, claro le provoca mucho dolor y sufrimiento, ese gran desgarro absolutamente trágico.

Otro gran tema es la fraternidad y el amor. La fraternidad está vista de diferentes maneras, y aunque no se habla de forma explícita de ella, no podemos negar que al final, los vampiros viven todos en una especie de comuna fraternal, a pesar de cierta relación de poder, ya que hay un "jefe" vampiro, que en este caso es Armand, que sin embargo tampoco parece significativa. Esta fraternidad colectiva no deja de ser una especie de contrato oral, una especie de trato según el cual los vampiros, como especie aparte se deben proteger entre ellos, de hecho, es prácticamente pecado mortal para ellos matarse entre sí, pero no trasciende más allá de eso porque en general son bastante egoístas por ese gran instinto que tienen. Sin embargo, hay otro modo de fraternidad, incluso casi de relación paternal que es la que consiguen entablar Claudia y Louis. Su relación yo sí la diría verdaderamente fraternal, pues no se basa en ningún tipo de contrato, sino en el verdadero aprecio que se tienen, lo cual es signo de que, como venimos diciendo Louis nunca deja de ser en cierto modo humano y Claudia también estará siempre en ese delicadísimo equilibrio.

De nuevo, esto nos lleva a otro gran tema, la pérdida. No quiero desvelar grandes claves del libro ya que es importante descubrir estas cosas en la lectura, pero advierto que, la pérdida es un tema especialmente importante y que hace que no deje de ser, en cierto modo, una novela trágica, ya que aquí es uno de los momentos en que más patente se hace el tema del sufrimiento, sobre todo en el personaje de Louis, y que claramente se relaciona estrechamente con la inmortalidad y la eternidad.

Finalmente, después de todas estas consideraciones y estos temas, no puedo dejar de decir (y creo que se nota) que esta novela ha sido un descubrimiento para mí y no puedo dejar de recomendarla. Se lee bastante rápido a pesar se sus casi quinientas páginas porque se disfruta cada palabra, no solo la gran historia que hay detrás, sino la forma en que está escrita es realmente cuidada y poética, consiguiendo que cada sentimiento, cada escena te cale hasta el tuétano. Yo la leí allá por octubre y aún no consigo superarla, lo único que lamento es no haberla leído antes. Espero, así mismo, que esta reseña os anime a leerla y disfrutarla tanto como lo he hecho yo, a pesar de que no es precisamente una novela desconocida y probablemente muchos de los que esto leáis ya la habréis disfrutado, en tal caso siempre son bienvenidas aportaciones, comentarios y todo tipo de ideas que ayuden a ver más claves. 

 ¡Nos leemos pronto!




miércoles, 10 de julio de 2019

Sobre la FLM 2019 y cómo descubrí la saga más bonita que he leído nunca

Este año por fin, después de dos años, pude volver a la Feria del Libro de Madrid para ver a Házael González y el nuevo libro de la serie de Historias de la tierra Incontable, Historias de sirenas y tomarnos algo luego si acaso. 
Pero empecemos desde el principio, pues para yo estar allí ese día y cenar con alguien tan especial, como hice, tuvieron que pasar antes muchas cosas.

Allá por marzo del 2013, yo tenía unos 15-16 años fui a uno de mis primeros salones del cómic de 
Granada con un grupo de amigos a hacer lo que se hace en un salón del cómic. Como soy lectora, no pude evitar pasearme por los puestos de libros y cómics y alimentar un poco la vista hasta que me encontré con esto:    
                                                                           


La portada llamaba bastante la atención a decir verdad, sobre todo para la pirada del azul celeste jejeje, así que hice lo propio: leí la sinopsis y lo vi un poco por dentro. Me llamaba bastante y como quien no arriesga no gana, pues me lo acabé llevando. Lo que no sabía era que lo estaba firmando el autor y simplemente vi cómo un señor me cogía el dinero y el libro y se los llevaba por ahí detrás de la mesa, y yo pensando "pero ¿a dónde va este señor con el libro?". Sigo el libro y al señor como buenamente puedo entre la multitud (una multitud enorme) y veo que el libro lo pone delante de otro señor que empieza a dibujarme caracolitos de colores y garabatearme el libro

(Pongo la dedicatoria porque es lo más precioso del mundo) Yo no podía creerme lo que le estaba haciendo ese hombre al libro, aclaro aquí que en aquella época todo lo que era pintar o escribir en un libro me daba un repelús horrible, lo odiaba, era como rayar la pizarra con la tiza, monstruoso y no me quiero imaginar la cara que puse. Por si fuera poco, era la primera vez que me llevaba un libro sin haberle hecho un CSI a libro y autor antes de comprarlo (una manía que tengo con los libros), no sabía nada de nada de nada de lo que me iba a encontrar, iba a ciegas y eso me daba bastante miedo.

Pero bueno, me lo llevé y lo leí. Ya el principio me gustó mucho y me llamó la atención (no voy a contar por qué, no quiero contar nada acerca de los argumentos de los libros de los que voy a hablar ahora porque no quiero destriparlos y porque ya tendrán pronto su reseña para quien la quiera leer)  y conforme avancé me gustó más y me empecé a dar cuenta de que este no era "otro libro de fantasía medieval", era realmente algo especial: la historia cuenta mucho más de lo que parece que te a contar en un principio, los temas que trata son increíblemente amplios y te hacen cuestionarte cosas sobre la naturaleza tanto humana como no humana, sobre el comportamiento de diversas formas de vida y organización social, y sobre todo te hace cuestionarte mucho sobre si las normas sociales que 
tenemos y respetamos con toda religiosidad no son tal vez algo completamente artificial que hemos 
asumido desde nuestro nacimiento habiendo realmente infinitas combinaciones para crear una 
sociedad y lo que entendemos como que está bien o mal tal vez sea más relativo de lo que pensamos.
Esta es al menos una de las cosas que me dijo en su día esta novela, entre otras muchísimas más, como el modo de ver y entender la magia, es algo que me parece muy interesante en esta saga. Pero las aclaraciones de este tipo para cuando os deje la reseña. La historia es que cuando me acabé el libro en verano (me pilló en Madrid) me dispuse a buscar el libro siguiente que sabía que había porque ya en la firma me habían dicho que había publicados al menos dos libros más, y este es el inicio de la Odisea o mejor dicho, la "Albeida" de Historias de la tierra Incontable porque el supuesto círculo segundo no aparecía por ningún lado, incluso llegaron a decirme en La casa del libro que se trataba de "un libro raro". La verdad, me desilusioné mucho porque si en La casa del libro no estaba y en Madrid, que en Madrid está todo, ¿dónde lo iba a encontrar? Bueno pues llegó el día de volverme para Granada y yo sin encontrar el libro.
Finalmente descubrimos (no recuerdo cómo, cosas de la memoria) una pequeña tienda de cómics de Malasaña llamada "Metrópolis" que no solo tenía el segundo, sino también el tercero, ¿adiviáis mis regalos de cumpleaños de ese año y el siguiente?

 Pues sí. Devoré esta preciosidad en la Navidad de 2013
(muchísimas gracias madre por el regalo) y no hace falta que diga lo impresionante que fue y, por supuesto, me quedé con ganas de más.









Y como ya sabíamos dónde encontrar los libros y ya sabía de la existencia de un tercero, supongo que ya sabéis lo que tocaba
 El esperado círculo tercero cayó para mi siguiente cumpleaños en la Navidad de 2014 al cumplir los 17, a falta de un añito para acabar el bachillerato y preparándome para la tortura que iba a suponer la universidad. Pero yo tan contenta, teniendo aún las navidades libres (¡Dios mío por qué no disfruté más de estos momentos antes de que la UGR
me robara la Navidad!) Me fundí el libro, y recuerdo con especial tristeza su final, que me pilló en una clase de francés (tranquilidad, la profesora no había venido o algo, la cosa es que clase clase no se estaba dando) y acabarlo
fue el inicio del terror no solo porque el final se quedara abierto con la promesa de una parte más, sino que no había rastro de algún supuesto "círculo cuarto", ni lo hubo hasta después de otros dos o tres años. Pero no me adelanto, que aún queda historia por delante. Estamos a las puertas de 2015, un año que iba a cambiar por completo mi relación con esta saga y su autor porque sabiendo que el final del círculo tercero pedía a gritos una continuación me puse a buscar
de nuevo noticias con unas pistas escasísimas sobre Historias de la tierra Incontable y de nuevo mi adorada madre (sin la cual no hubiera encontrado los libros, ni hubieran pasado todas las cosas que pasaron en los años siguientes) buscaba información también conmigo en redes sociales, que yo en aquel entonces aún no manejaba, y la cosa también tuvo su complicación. No reproduciré la conversación ni los mensajes, pero para resumir, diré que  el en aquel entonces editor de la saga, Alberto Santos, respondió a mi madre invitándonos a la feria del libro de Madrid pues Házael estaría firmando. Yo nunca había estado en la feria y por aquel entonces ya había empezado la universidad y las fechas de la feria tocaban cerca del periodo de exámenes, pero como podeis imaginar, no podía perder la oportunidad, más cuando no vivo en Madrid y para mí algo así supone una gran planificación: sacar billetes, asegurarme de que Luci (la perra) se puede quedar con alguien, organizar los estudios...pero a pesar de la dificultad y de que había que convencer a mi padre de que mis exámenes no se verían afectados, lo pude conseguir y el 31 de mayo de 2015 fui a mi primera feria con mis tres libros en la mano para que viera que leí el primero y me firmara los otros dos. No voy a decir lo emocionada que estaba en mi primera feria a la que, como no podía ser de otro modo, me acompañó mi madre. Aquello era enorme y tal vez ahora, con lo que ha llovido, parezca que es una exageración lo que digo pero la inmensidad,
la cantidad de gente que había, me parecía no solo agobiante, es que me iba a morir ahí mismo
(todavía en esta época me daban agobio las multitudes, mucho agobio), pero allá vamos, yo más emocionada imposible, tan emocionada y nerviosa que cuando llegué a la caseta y me tocó en la cola de firmas hice una de las cosas de las que más me avergüenzo a día de hoy (2019), le pedí adopción a Házael, ¿por qué? todavía me lo pregunto, de esos incómodos momentos solo recuerdo a mi madre deseando darme de collejas cuando saliéramos de allí (pobre hombre, aún no podía olerse que le ha tocado a la loca) En esa firma estaba presentando el siguiente volumen de Hostorias de la Tierra Incontable, y cómo no, me lo tuve que llevar.                                                                                          



Saludad a las Historias élficas. Este volumen es especial y distinto a los anteriores, sobre todo porque como veis, no forma parte de los círculos sino que es el primer spin off  de la "saga" que cuenta la historia de una de las múltiples "razas" de la Tierra Incontable. Este libro muestra distintas historias sobre los elfos desde experiencias de otros seres con ellos, hasta la vida en la ciudad élfica. Como siempre, no voy a dar detalles del libro porque quiero que lo leáis vosotros mismos como lectores si os animáis alguna vez a descubrir este riquísimo mundo, solo diré que me lo llevé de la feria muy feliz y que a pesar de que es gordito (unas 400 páginas) me sobró verano para leérmelo, así que, como siempre contentísima con el resultado aunque no continuara la historia principal.


Al año siguiente (2016) fui de nuevo a la feria, esta vez sin ser tan cateta impresionándome con la inmensidad de la feria (aunque siempre es impresionante la FLM, siempre) y de nuevo me pasé, cómo no, por la caseta de Házael González para ver nada menos que el siguiente volumen.

Como veis, tampoco es un círculo, pero tampoco es la historia de alguno de los increíblemente variados personajes y seres que pueblan la Tierra Incontable, al menos no exactamente. No contaré nada sobre el argumento pero debo decir que es muy muy importante que os leáis el epílogo (todos los epílogos y prólogos de los libros a decir verdad) del libro porque no solo lo vais a entender sino que vais a sentir con mayor intensidad lo que habéis estado leyendo. Es sin duda el libro más corto de la Tierra Incontable, pero también uno de los más especiales y os invito a emocionaros como lo hice yo en el verano de 2016 cuando me devoré este libro en cuestión de días, porque pocas cosas veréis más bonitas que ésta. A pesar de que la historia principal de este libro no tiene casi nada que ver con ninguno de los anteriores y los protagonistas no vuelven a verse en el resto de libros, sí es cierto que aparecen personajes de los libros anteriores, por lo que tampoco es una historia completamente aislada del resto. Muy sinceramente digo que es uno de los que más me han emocionado de esta "saga" aunque no parezca formar parte de ella y si la leéis entenderéis muy bien porqué. No digo más porque es mejor que la descubráis, como siempre, si queréis, pero ya digo que está recomendadísima.

Bueno bueno, ya nos vamos acercando al final del viaje, más o menos. Los años 2017 y 2018 no pude ir a la feria, y no os imagináis lo triste que me puse en el año 2017 cuando vi que de ninguna de las maneras me era posible ir. Terminando segundo año de arqueología, convencida cada vez más de que esa no era la carrera de mis sueños y dispuesta a abandonarla en pos de la carrera literaria, que es la que al fin me había llamado más y de la que aún, a día de hoy, no me he arrepentido, me decidí, no obstante, a acabar con mi carrera arqueológica de la mejor de las maneras (por eso de no desperdiciar la matrícula) de modo que me comprometí a agarrarme a ese, para mí, último año como si no fuera a ser tal y traté mis asignaturas y exámenes como si siguiera siendo la carrera de mis sueños, de modo que, una vez más la feria dio de lleno con los exámenes finales y una última excursión obligatoria que coincidía (cómo no) exactamente con las firmas de Házael (ni os imagináis lo que lloré), pero respiré hondo y lo acepté, total hay feria todos los años. No obstante, pedí a mi madre que por favor si tenía tiempo o se pasaba por allí se dejara caer por la caseta en la que Házael firmaba para que le diera la dirección de este blog para que si quería lo leyera (se me fue la pinza y mucho, me arrepentí cinco segundos después de colgar el teléfono), mi madre aceptó el encargo (desde aquí se lo agradezco con todo el amor que le tengo) y fue allí y después me contó que al llegar, Házael se acababa de ir con urgencia y solo estaba Alberto, el editor, que tuvo la amabilidad de llamarle por teléfono para que mi madre hablara con él y por teléfono le dio la dirección del blog. A partir de ese momento fue demasiado tarde y me arriesgaba a que la opinión de un profesional sobre lo que hay por aquí escrito fuera buena, mala, o simplemente no fuera.

Mientras tanto yo hice mis exámenes, acabé mis trabajos y a mediados de junio de 2017 recibí un correo. Lo que pasó a continuación merece su explicación remontándonos a una liada muy gorda de unos meses atrás y sus consecuencias unos días atrás. Me explico, meses atrás habíamos hecho un examen parcial del que nos dieron la nota, mi pareja no pudo ver su nota y yo fui en su lugar, no le salió bien y me callé para no desmoralizarlo, pero claro en el examen final eso tuvo sus consecuencias y ni os imagináis el susto, por supuesto la broma salió cara porque él había ido a un examen solo habiendo estudiado media materia creyendo que estaba superada. El cabreo fue monumental, y no solo el cabreo, cuando me di cuenta de lo que había hecho y que podía haberle arruinado el curso por una gilipollez me entró una gran tristeza y una gran desesperación. Fue casi como una depresión.
Bueno pues en medio de esa depresión llama mamá, a parte de para que deje de torturarme por una tontería que se acabaría pasando (y tanto que si se pasó porque al final con las tonterías el cabrón sacó un notable) para decirme que abriera corriendo el correo. Bajo de la cama y abro el ordenador en el suelo, pensando que me había mandado otra retaíla de gifs de gatitos y perritos de imgur, but not,
vi un correo nuevo de un tal Házael. No podía ser, me había escrito un correo, a mi correo personal...
¿por qué? ¿quién se lo había dado? (era evidente quién, gracias mamá de nuevo). Lo cierto es que no me esperaba algo así y dadas las circunstancias no era el mejor momento, pero lo leí. Ahora imaginad la explosiva mezcla de llevar días sin parar de llorar por haber hecho una gilipollez que casi acaba con tu relación y la emoción de ver que el escritor al que más admiras te ha escrito un correo con su correo diciéndote que ha leído lo que escribes y le ha gustado, bueno pues efectivamente la mezcla fue tan explosiva que me puse a llorar, a llorar de verdad, y mi pobre padre entrando en la habitación asustado y viéndome a mi en pijama llorando en el suelo con el ordenador delante "¿qué ha pasado, hija?" yo (llorando como una cría señalando el ordenador como si hubiera visto un fantasma): bua bua. Mi padre se asoma, ve el correo, y se pone a consolarme "ea, ea tranquila", ahora me río, pero de la vergüenza. Lo que mi padre no sabía era que en realidad eso era solo la gota que colmaba el vaso de todo lo que había pasado en el corto período de ¿dos? días (no recuerdo cuánto tiempo estuve así en plan depre) pero mejor que se quede así.

Bien, acabada la historia dramática del día, decir que a partir de ese día empezamos a escribirnos más o menos periódicamente para contarnos nuestras cosas y la vida literaria, no voy a hablar de lo que hablamos por razones obvias, pero sí diré que ya entrado julio me propuso la idea de vernos para tomar algo como autor y lectora, para hablar pues de eso, la vida literaria y lo que saliera. Y por si no hubiéramos tenido ya suficientes odiseas ya, aquí empieza otra. Ese amado café nos tuvo a los dos en vilo a lo tonto a lo tonto más de seis meses. Se propuso en un principio para agosto de ese año, pero por líos de viajes y más líos no pudo ser, bueno otra vez será. Lo intentamos para navidad, pero dio la casualidad que justo las fechas que había elegido para ir a Madrid, él se iba de viaje también. Habría que esperar a finales de marzo de 2018 (semana santa) para, por los pelos, tener ese esperado café. Pero antes ya en Navidad de 2017 cayó por fin el esperadísimo círculo cuarto de la Tierra Incontable






Pero claro, era Navidad, me habían regalado libros a montones y además era época pre-exámenes, ya haciendo por fin literaturas comparadas, y no tuve más remedio que dejarlo hasta mayo-junio de 2018 que debo decir que hice trampas porque no pude evitar la tentación y lo leí en medio del segundo periodo de exámenes también, pero ¡qué le vamos a hacer, no pude resistirme,  y a pesar de todo lo leí más rápido de lo esperado. No os hacéis una idea de la joya que es esto. Este libro por fin continúa la historia principal que se ha ido hilando en los círculos y no deja para nada indiferente. Es pura belleza, el viaje continúa, y como siempre es maravilloso, pensad que ni pude resistirme y esperar a acabar los exámenes y aún con esas lo acabé antes de terminar los exámenes, con eso lo digo todo. La historia empieza justo por donde se quedó el círculo tercero y va contestando preguntas, pero creando dudas aún mayores que te harán desear el círculo quinto.

Como el año anterior, en 2018 tampoco fui a la FLM, esta vez porque el día que pensaba ir, mi madre se iba de Madrid por trabajo y no iba a haber nadie más en la casa hasta bien avanzada la noche y a mi padre pues no le pareció muy buena idea eso de que anduviera por ahí hasta las tantas arrastrando una maleta y que nadie fuera a recogerme de la estación, aún así lo dejó a mi elección, y efectivamente yo también lo veía complicado, así que decidí dejarlo pasar un año más esperando que el siguiente sí fuera propicio.

Entre tanto sigue la comunicación por carta de vez en cuando, cuando se puede y hay hueco, con la vista y la esperanza puestas en la siguiente FLM.

Llegamos al final del viaje ya, un poco más y os dejo tranquilos de tanta paranoia. Después de llevar dos años sin ir a la FLM este año tenía que ser sí o sí, y como el calendario de exámenes se había adelantado este año todavía más, las fechas me pillaban ya a dos semanas de las recuperaciones y con los exámenes ordinarios terminados, de modo que era ahora o nunca, pero había una pequeña pega:
Por problemas familiares, en los que no voy a entrar, no me era posible quedarme en casa de mi madre durante la FLM como los otros años, de modo que mi estrategia se diseñó para hacer un viaje de ida y vuelta en el mismo día (no tengo pasta para un hotel ni hostal ni nada), lo que iba a ser una paliza y no iba a dar lugar a café después de la firma, pero al menos iría. Mi padre me preguntó si estaba segura, y aún así tuvo el detallazo de hablar con sus compañeras de trabajo del tema
no sé si para pedirles ayuda directamente o lo contó como anécdota y la ayuda vino después, pero el caso es que la hija de una de sus compañeras estaba viviendo allí, se llama Alba y es periodista, no tenía problema en alojarme unos días (a pesar de que comparte piso) de modo que podía quedarme no solo después de la firma a tomar algo, sino que podría incluso volver al día siguiente. Llegados a este punto aprovecho también para dar infinitas gracias a mi padre por ayudarme hablando con unos y otros tanto si fue queriendo como si fue sin querer,con esta tontería a la que a mí tanta ilusión me hacía (y me hace) y otras infinitas gracias a Alba y sus compañeros por alojarme teniendo en cuenta todo lo que eso conllevaba, de verdad, gracias mil.

Bueno, llegué el primer día 7 de junio de 2019 y después de poder dejar las maletas en casa de Alba y que muy amablemente me dejara unas llaves de la casa y me enseñara en el mapa cómo ir y volver en el metro, salí en dirección al Retiro, ¡madre mía qué de gente, qué de casetas! lo más gracioso es que fui justo a entrar por la puerta que daba a las primeras casetas, estando la caseta de la editorial Dolmen, que ahora le publica, allá por la 249. Iba con la hora pegada al culo, como quien dice, y en la otra punta, ¿os acordais de lo que me pasaba en las multitudes, allá por el principio de esta historia? Pues, bueno, como la historia es cíclica y tiende a repetirse, pues toca repetir. Ya me podeis imaginar con una mochila de excursión a la espalda, con un calor, que no es como el de estos días pero que tampoco era para tomarse a broma, corriendo, saltando y esquivando gente mirando las casetas para no ir y saltármela encima de todo, sudando como un pollito... cuando, al fin, llego justo a tiempo. Ahí estaba Házael firmando y dedicando libros y el nuevo volumen de la Tierra Incontable allí, recién salido del horno.
Pues nada, cháchara durante las firmas y admiración del nuevo hijo, ya con la nueva editorial.

Bueno, me dijo que me diera una vuelta por las casetas y volviera más tarde, cuando acabara de firmar para irnos a tomar algo. A la hora indicada volví de pasearme por las demás casetas y haberle echado el ojo a más de un libro por ahí, para cuando hubiera dinero, (es una vergüenza pero este año fui allí un poco pobre) y nos fuimos a cenar una tapa a un bar cercano. No pude evitar fijarme en que se llevó un ejemplar de estas nuevas Historias de sirenas del puesto antes de irnos, supuse yo en un primer momento que para hablarme un poco de él y enseñármelo, pero a lo largo de la velada no tocó el libro, estuvimos ahí charlando de nuestras cosas, libros, literatura, la carrera, el arte... cosas aburridas jejeje, y cuando nos dimos cuenta de que nos habían dado las tantas e iba siendo hora de levantar el campamento, caí en la cuenta de que no habíamos tocado el libro ni el tema de los libros, y casi como si me hubiera leído la mente cogió el libro y me lo tendió:
-Toma, leélo quiero tu opinión sincera
-No puedo pagarlo
-Te lo presto, prestado, porque quiero que te regalen una edición especial para tu cumpleaños

No os imagináis cómo se me quedó la cara porque sin comérmelo ni bebérmelo acabé llevándome un libro que no había pagado y no sabía cuándo ni cómo lo iba a devolver, y encima con "deberes"
Al día siguiente volví a la firma por la mañana esta vez con mi encantadora anfitriona Alba, que quería saber cómo había sido lo del día anterior y que cuando le conté la historia, le entró la curiosidad y ya quería ver también quién era el tal Házael y qué eran las Historias de la Tierra Incontable o tal vez simplemente quería venir, pero vino, y se la presenté y hablamos, y aproveché para devolverle el libro que no os imagináis la vergüenza que me daba eso, y una vez más insistió en que iba muy en serio cuando me dijo que me lo llevara y que ya lo devolvería cuando lo tuviera que devolver (¡ay madre qué acojone!) Y aquí estamos leyéndonos esta nueva joya que para nada me está dejando indiferente.

Espero que no se haya hecho muy larga la historia, que si se ha hecho larga haya sido para bien, si bien es cierto que una de las razones por las que he escrito esta historia es darle cierta difusión a estas historias y que se conozcan un poco más sus maravillas, también es cierto que ha sido una iniciativa propia que ni autor ni editor saben de su existencia, vamos que no es publicidad ni me van a pagar nada por decir lo que he dicho aquí, sino que toda esta experiencia es real y la viví tal y como la describo. Por supuesto es literatura y, como cualquier arte, puede gustar más o menos, o no gustar, es puramente subjetivo. Yo he decidido exponer toda mi experiencia para que quien lea esto vea que para mí sí vale la pena cada página, cada palabra, todo lo que esperé, busqué y viajé para leer estos libros, y los recomiendo mucho, sobre todo ahora que será más fácil encontrarlos y no como cuando los tuve que buscar yo, que no aparecían por ninguna parte, ni a nadie les sonaba. Por eso, si os gusta la fantasía, que tenga un toque "espiritual" que tenga un lenguaje increíblemente poético a pesar de estar en narrativa, si os gusta ver otros mundos, descubrir otras formas de pensar y de ver las cosas y reflexionar sobre ellas, o simplemente una buena historia y belleza pura, no dudéis en dar una oportunidad a estos libros. E insisto, no digo que os vayan a gustar a todos, ni a todos por igual, pero yo la descubrí por casualidad y sin un punto de referencia, y nunca jamás me he arrepentido.

Y ahora, después de soltar todo este emotivo discurso, me voy, que como sabéis ya, tengo deberes que cumplir con un libro, y próximamente, prometido, volverán las reseñas en las que estarán incluidas las de la Tierra Incontable. Gracias mil y feliz verano.